Motivación de la teoría forlayana
enviado en General |Una de las preguntas que casi se podrían calificar como cuestión epistemológica. Desde los albores de la humanidad cuando empezaban a desarrollarse los métodos para sistematizar el conocimiento. Antes incluso de que se tuviera consciencia de la propia naturaleza independiente de la razón.
En los albores de la civilización cuando los seres que hollaban la Tierra. Antes de que se perdieran las siete lenguas perdidas del pasado, surgió la pregunta que posiblemente más ha conmovido a la humanidad y es el verdadero y último fin de cualquier investigación científica que se precie.
Y es que para discernir una respuesta racional a la pregunta ancestral: ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? la Ciencia ha tenido que recurrir al desarrollo de todo su potencial durante la historia.
Cuando los físicos del siglo XX desarrollaron la teoría cuántica de campos con el objetivo de poder hallar una descripción completa del universo, volvió a resurgir la necesidad de responder de una vez por todas a esta cuestión milenaria. Porque de lo contrario, sería totalmente imposible encontrar una visión del universo completa y consistente.
Para eso, en un último esfuerzo, combinando los descubrimientos en el terreno de la mecánica multidimensional y en especial, la teoría de cuerdas, de branas y utilizando las herramientas matemáticas más avanzadas posibles comenzó a vislumbrarse una salida a todo este entuerto.
Se desconoce exactamente la fecha de nacimiento de esta teoría, pero se sabe que fue en algún momento entre la fabricación de la primera buaambulancia y la elección de Rodolfo Chikilicuatre para representar a España en Eurovisión. Sus orígenes son confusos, pero podemos saber que fue en algún lugar del sur de Europa.
Esta teoría nace en el seno de la topología de variedades y gracias al uso combinado de twistores, tensores, ecuaciones diferenciales y orégano se pudo determinar que el lenguaje de la nueva teoría debería ser el AAAes, que es el lenguaje de las siete lenguas perdidas que más potencial posee para desentrañar las cuestiones primarias.
Se espera poder responder a la pregunta fundamental del universo planteada con anterioridad. Hasta ahora, los resultados experimentales toman valores en torno a 41.993 con un error experimental de 0.05, mientras que la predicción teórica de la teoría forlayana es 42.0.
Cuando finalice la construcción del LHC, cuyo fin es poder hallar el valor exacto de la constante AA, se podrá zanjar de una vez por todas esta cuestión.
Mientras tanto, todo lo que podemos hacer es esperar a que la teoría funcione y podamos dar respuesta a la pregunta que tanto nos intriga a todos.
Manténgase a la espera.
