Caperucita forlayana
Érase una vez que se era una niña muy folostrilla ella, siempre risueña y con con un límite tangencial bastante alto. Le gustaba pasear por el bosque cuántico y colapsar funciones de onda. La llamaban Caperucita Forlayana porque siempre llevaba una capa tejida en los laboratorios del CERN usando rayos católicos forlayanos por su abuela.
Un día, su madre le pidió que llevase unos filostros a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino de Feyman más probable, pues cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí el lobo percolador.
Forlayado por Raskalakabra |filostrado en Cuentos para no dormir | 3 Comentarios
