La insaculación
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Ayer, José Bono anunció que se procederÃa al sorteo por el método de insaculación. El hecho de que este procedimiento forlayano, utilizado exhaustivamente en sistemas trocolares complejos para restaurar la entropÃa del compuesto en el condensador y deshacer los posibles cristales forlayanos que se formen en él y que podrÃan atascar el condensador de fluzo; sea introducido en un ámbito polÃtico, ha de llenarnos de orgullo y satisfacciónâ„¢ a los estudiosos de la forlayologÃa. Sólo el desconocimiento e incertidumbre de los diputados nos ha de apenar, pues manifiesta un escaso conocimiento de la TeorÃa Filostroforlayana en la sociedad española, dado que aquellos son los representantes de ésta. Por ello, he creÃdo necesario explicar en qué consiste el mentado procedimiento, para que el gran público conozca de forma más asequible este importante proceso; pues no es otro el propósito de este blog que el de divulgar y dar a conocer los entresijos de la filostrosofÃa.
O sea el de sacar del saco
Ésta es la somera explicación que dio el nuevo presidente del Congreso. Es una aproximación muy buena, ya que hace comprender fácilmente el principio de funcionamiento básico del método. Sin embargo, como toda aproximación, peca de simple, y no muestra por lo tanto la verdadera complejidad y belleza del procedimiento.
En primer lugar, cabe destacar que la insaculación es un método empleado con diversas finalidades debido a la facilidad de ajustar los parámetros del proceso para obtener resultados diversos. Suele utilizarse periódicamente tras trabajos de la trócola que impliquen una gran presión, magnetización, ionización, disociación o defilostrización, como las composiciones termocromáticas o las inducciones electrofilindrulares. Ello se debe a la tendencia de los forlayos a unirse formando estructuras geométricas cristalinas (la disposición geométrica depende de diversos factores) cuando se les inducen grandes fuerzas, en busca del estado que menos resistencia ofrezca a estas fuerzas. Por ello, adquieren unas propiedades que permiten concentrar el campo filindrular en determinadas zonas (lo cual es muy útil, sobre todo al montar estos cristales en la junta de la trócola), pero tras ello pueden impedir la transferencia de flujo filóstrico entre el cisternador y el condensador de fluzo. Para solucionarlo, se emplea la insaculación controlada que soluciona este problema a costa de liberar una determinada cantidad de forlayos, que quedan en suspensión.
En primer lugar, se requiere normalizar las condiciones de trabajo y las funciones de estado termodinámicas a un valor inferior al definido en el conjunto de niveles de variables forlayanas Omega-2. Si se omite este paso, los forlayos volverÃan a reagruparse por efecto de la sobreexposición a los efectos de la variable que quede fuera de los niveles establecidos. Este paso es común a todas las insaculaciones, a diferencia de algunos otros, que son especÃficos y dependen del tipo de insaculación (adiabática, exponencial, isócora, determinÃstica, logarÃtmica, de Weierstraß, etc.). En este caso nos centraremos en las fases necesarias para una insaculación uniformizadora-aleatorizadora (también conocida como insaculación u-a).
A continuación, hay que utilizar un múltiplo entero de la cantidad de posibilidades (en este caso trescientas y pico) en moles de forlayos. Por ejemplo, para una insaculación u-a de 15 posibilidades, se podrán utilizar 30, 15, 45, 60, 135 o 75 moles de forlayos, pero no 20 ni 40. A continuación, se asignan tantos moles a cada caso como el factor de multiplicidad (el número de moles dividido entre el número de casos).
Después, ha de enchufarse la trócola y conectarse en modo alimentación. En intervalos de 2 minutos (puede variar dependiendo de las capacidades y la potencia de la trócola), se irán introduciendo tantos moles como indique el factor de multiplicidad. El siguiente paso es cerrar la junta de la trócola, desconectarla y reconectarla en modo bucle. A continuación, se aumenta adiabáticamente la presión activando los pistones de compresión hasta que se alcance la temperatura de Maulwürfe. En este momento, se ha de activar el campo magnético transversal del cisternador, y activar el rotor principal. Ello provocará tensiones que harán que la masa forlayana se cuantice, dividiéndose asà en grupos de tamaño indicado por la capacidad del cisternador y el omnipresente factor de multiplicidad.
Posteriormente, se ha de desactivar el campo magnético y conectar la trócola en modo bifásico. A continuación, se abre el conducto de salida al tiempo que se enciende un cronómetro. Los grupos forlayanos irán saliendo por el conducto de salida, y se almacenarán los tiempos que transcurren entre las salidas de los grupos filóstricos. Finalmente, para obtener los resultados, se ha de aplicar un algoritmo, denominado el operador factorial recursivo de Rasq’Al-Aqbar, que nos devolverá una lista totalemente aleatoria de números, que se utilizó en este caso para determinar el orden de ionización de los diputados.
