La foca de Schrödinger
Si habéis leido mi anterior filostro, recordareis con cariño/asco/pavor la anécdota de la foca de Schrödinger que se encontraba (o no) dentro del contenedor de basura en el que acabé frustulada una tarde indecente de sabe FSM qué mes. No se trató de un hecho casual, por supuesto. Era la primera vez que la veÃa, pero no fue la última. A dÃa de hoy, esa soberbia (por lo altiva que es) y oronda foca ha intervenido en tres momentos importantes de mi vida. El primero fue el que me encauzó hacia la legislación filostriana, por lo cual le estuve fervorosamente agradecida hasta que decidà abandonarla. SÃ, lo reconozco, la lucha por causas ajenas acabó desembocando en forlerayismo crónico y mi autopsicólogo me recomendó imperativamente que me dedicase a algo para lo que valiera de verdad. Asà que, con lágrimas en los ojos por haberme mordido la lengua (literalmente), encaminé mi errática marcha hacia continentes lejanos y exóticos, acabando en las Islas Forlayanas.
Después de varias semanas de asueto y trocolaciones con los nativos (he de decir que eran unos nativos muy potentes), tuve una visión: Elvis teñido de pelirrojo tocando una bandurria. Es evidente que era la foca disfrazada, aunque no llegué a verle las aletas. Cual Darwin en las galápagos, aproveché mi estancia en esas islas vÃrgenes (las islas debÃan de ser lo único virgen que habÃa por allÃ) y comencé a desarrollar nuevas teorÃas evolutivas que generaron una gran polémica en la comunidad cientÃfica forlayense.
Me costó mucho esfuerzo, sudor y acciones impúdicas convencer a algunos sectores de que mis hipótesis no solo eran correctas en función de los datos, sino también de que soy rubia natural. Al final, tras muchas filostraciones divagativas, aceptaron concederme el premio Fourlayen y publicarme un libro: La teorÃa sugusimbióntica o cómo se generó la vida a partir de la autofagocitosis de un sugus en mal estado. Debió de ser un gran éxito de ventas, porque no he visto ni un solo ejemplar en las librerÃas, prueba irrefutable de que todo buen filostro tiene una copia en su estanterÃa sincuántica.
Fueron buenos tiempos, pero duraron hasta mi siguiente encuentro con la foca… del que hablaré otro dÃa
Forlayado por Xiana |filostrado en Filostros | 3 Comentarios
