Resonancia forlayotrópica en aclamaciones profascistas
enviado en Historia |CorrÃa el año 1965 cuando en la Huerta de Tudela, un humilde campesino llamado Salutariano lanzaba vÃtores hacia la figura del entonces jefe del HESTADO HOPRESOR HESPAÑOL Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamonde en el dÃa de su aniversario de llegada al poder:
El suceso impactó a los televidentes de la época, puesto que la jota maña tan bien entonada por Salutariano provocó el efecto VanDerKloten, recientemente descubierto según el cual toda onda de sonido que se encuentre en su camino con un haz de forlayos de alta energÃa distorsiona ese haz en formas itifálicas que pueden desencadenar metachoques con los consiguientes cataclismos varios. En un entorno tan bucólico como la Huerta de Tudela no suele haber emisiones de forlayos de alta energÃa, de no ser porque en aquel momento pasaba un camión con la materia prima para hacer el pastel del Caudillo, que como todo el mundo sabe se alimentaba de plutonio. La colilla de un celtas del conductor desencadenó una reacción en cadena que generó un rayo de forlayos (y además el plutonio perdió propiedades y le dio ardores al caragarbanzo). El rayo forláyico fue intersectado por las ondas sónicas de una jota profascista y produjo una gigantesca onda de energÃa (el momento de imagen en blanco que se ve en el video). Dicha onda produjo efectos indeseados, como la aparición de repollos con sabor a col, cebollas con dos capas menos, y un molesto grano en la nariz del presentador (que además hacÃa reventar los contadores geiger que tenÃa cerca). Por ello, la voz de alarma corrió entre los habitantes del pueblo mas cercano, el Benito y la Epinefrina (nació en un hospital y la madre sufrÃa del corazón). Por ello, el ministro de Turismo, Manuel Fraga Iribarne, cuñado del sobrino de un primo lejano de los habitantes del pueblo, se bañó en el rÃo del pueblo para demostrar que no solo no pasaba nada, sino que además dotaba de longevidad extrema al individuo, hazaña propagandÃstica repetida en Palomares. Los habitantes del pueblo erijieron un monumento en recuerdo de aquel fatÃdico dÃa en el que España se vió condenada a la invasión de los dinosaurios. El monumento, tallado en un alcornoque a cuchillo del pan reza:
HEN MEMORIA DE AQEL DIA HEN EL QUE EL CUÑAO DEL SOBRINO DEL HAGAPITO, EL PRIMO DEL BENITO SE METIÓ HEN EL RIO I NOS JODIO VIEN JODIOS. BENTINUEBE DE HABRIL DE MIL NOVESIENTOS SESENTISINCO
Por ello hoy, 43 años después de aquellos macabros sucesos, Forlayos.com quiere mantener viva la memoria y grita: La Huerta de Tudela: Nunca más
