A veces veo filostros
Durante mi breve pero intensa estancia en la Unidad de Desviaciones Mentales y Psicoadictivas vivà una experiencia filostriana única. Mi compañ
ero de habitación era un gigante de metro y medio que (según él afirmaba) habÃa sido encogido por un láser viscoelástico reduccional empuñado por un extraterrestre color lavanda. Se pasaba las horas en cuclillas sobre la cama, practicando saltos teóricos y mascando una tira de papel que recortaba cada mañana del periódico del dÃa anterior. Mis otros compañeros de planta no tenÃan costumbres tan sanas como las suyas, pero los apreciábamos igualmente.
La enfermera que nos atendÃa era una mezcla de Morgan Fairchild y Chuck Norris, musculosa pero elegante, y su carácter solÃa sorprendernos por lo inapropiado que nos resultaba. Llevaba una falda muy corta y ceñida a sus potentes piernas de un metro-quince centÃmetros (de diámetro) y su idea de diversión era atar de una cuerda a sus pacientes mientras les hacÃa tararear canciones de Georgie Dann.
Mi vecina de enfrente (recluida por propia voluntad tras la aparición del cadáver de su marido colgado de un árbol por el dedo gordo del pie) era una forlayana conspirante y la cabeza pensante de todo el asunto. Tras abastecernos con un condensador de refluzo piramidal, una lanza orbital y una guirnalda fosforescente, engendramos el plan más diabólico al que se tuvo que enfrentar la enfermera Chorgan.
Utilizando de cebo al gigante encogido, la atrajimos hacia una junta de presión trocolar que hizo saltar todo el mecanismo: la junta movió la trócola, que filistró la lanza, que activó el condensador, que solapó la guirnalda que se deslizó sobre la cabeza de la enfermera maldita. Soy consciente de que fue demasiado cruel y despiadado, pero la situación lo requerÃa y en la Guerra no hay tiempo para contemplaciones.
Ese fue el incidente que provocó el cierre de la Unidad DMP y la expulsión inmediata de todos sus reclusos. Más adelante, me convertirÃa en Doctora en Medicina por la Universidad Forlay, especialista en cardiopatÃas pseudofrustulares y forlerayismos crónicos, pero eso no sucederÃa hasta mi tercer encuentro con la foca, que filostraré otro dÃa.
Forlayado por Xiana |filostrado en Filostros | 1 Comentario
