Vacaciones trocolares
enviado en Filostros |Las noches de luna llena ya no son lo que eran. Durante mi post-adolescencia asistà a un congreso cientÃfico en Swazilandia, movida por inquietudes varias (entre ellas el THC y la brujerÃa). Una de mis compañeras estaba a punto de licenciarse en AstrofÃsica y querÃa probar una extraña teorÃa acerca de la gravitación universal y su influencia sobre el pestañeo de los leones de la Sabana. Sin embargo, no habÃa plazas libres para hacer un safari en condiciones, asà que nos apuntamos al XD Congreso sobre Manipulación Macrofilostrópica Colapsante, que tenÃa lugar a tan solo unos cuantos miles de kilómetros al sur.
Nada más llegar, la compañÃa aérea nos avisó de que se habÃa producido una terrible confusión con nuestras maletas y que estaban camino de Hokkaido, asà que el resto de la semana la pasamos vistiendo un saco de esparto y unas sandalias de lino (sÃ, exactamente como lo he dicho).
Con ese aspecto tan ideal de la muerte, aparecimos en el auditorio donde habrÃamos asistido a las conferencias… de no ser porque nos habÃamos equivocado de mes. Deprimidas, desanimadas y hambrientas, nos adentramos en un bosque dominado por resonancias forlayanas y efectos cuasitermoscópicos. Entre el calor, las resonancias y los 3 litros de cerveza que llevábamos encima cada una, nuestro cuerpo comenzó a responder de una forma inesperada.
Una de ellas escaló un Pterocarpus angolensis y empezó a enumerar la tabla periódica a ritmo de Gaudeamus, lo cual desembocó en un desenfreno trocolar sin parangón que atrajo a todos los bichos y demás entes móviles al lugar donde nos encontrábamos. La otra decidió perseguir a una especie de lobo gigante alegando que era un licántropo y que serÃa el mejor amante que tendrÃa nunca. Yo me senté sobre una roca y me quedé dormida.
Al dÃa siguiente, un guarda forestal me despertó con frases indescifrables (guatde jelarllu duinjiar) y se me ocurrió buscar a mis acompañantes. A la chisposa cantarina la habÃan introducido en el maletero del coche para restablecer la calma del bosque, mientras que la acosadora de lobos estaba encerrada en prisión por haber estado a punto de violar a una especie en peligro de extinción. Nunca más las volvà a ver tras eso…
