A lo largo de la historia, los filósofos se han hartado a debatir temas cansinérrimos y trillados hasta la saciedad, como la moral, la libertad, el alma, el problema de la inducción, la sustancia/esencia, la existencia de Dios o si sueñan los androides con ovejas eléctricas. No obstante, también les quedó tiempo para otros temas no tan célebres pero probablemente más interesantes: por ejemplo, la ontología del FAIL o failosofía. Aunque no todos los autores estudian los diversos aspectos de esta rama de la metafísica, sí que se pueden apreciar en sus textos consideraciones implícitas de lo que viene siendo™ el FAIL.

The Choice is Yours™
El primero de los failósofos fue, sin duda, Parménides de Forlayea. En su poema Sobre la filostreza, desarrolla sus teoría acerca de las dos vías del pensamiento. Una de ellas, la vía de la opinión, parte de la afirmación “el No-Ser es”, lo que, según Parménides, sólo puede conducir al FAIL. Sin embargo, la vía de la ciencia parte de la proposición contraria: “el No-Ser no es”. Si seguimos el camino, esta vía nos llevará al WIN! Hasta aquí, los griegos lo tenían muy claro.

Platón no se contentó con ese paso, y lo llevó al extremo. La vía de la ciencia nos lleva al Mundo de las Ideas, lo que supone un WINRAR. Sin embargo, la vía de la opinión sólo nos describe vagamente este mundo que percibimos por los sentidos, lo que acaba siendo un EPIC FAIL!

¿Potencia en el acto? Hm...
Aristóteles no desarrolla mucha failosofía, pero sus comentaristas afirman que se puede apreciar en la teoría del acto y la potencia. Si la potencia acaba en acto, supone un WIN; en caso contrario, un FAIL!

Inédito
Santo Tomás (de aquí, no), en un alarde de originalidad y de genialidad,
plagió se inspiró en las teorías de Aristóteles para desarrollar su propia failosofía. Nótese lo novedoso de sus teorías, que se pueden ver esquemáticamente en el Diagrama Fail/Win de la izquierda

FAILito ergo sum
En la Edad Moderna, la escolástica había perdido ya todo su fuelle (había FAILeado), y se hacía necesaria una revolución failosófica. Descartes desarrolló la duda metódica, que le llevó a una conclusión innegable: I FAIL, luego existo. El FAIL es ahora el pilar de toda la ontología cartesiana.
En su Crítica de la Razón Pura, Kant la lió parda. Mediante el análisis de los tipos de juicio, comparó la metafísica con la ciencia, dio un giro bisbaliano copernicano a la teoría del conocimiento y determinó que la metafísica era un EPIC FAIL, al contrario que la ciencia.

FAIL + ¬FAIL = WIN!
Y si a Kant se le escapó de las manos en un orden de magnitud n, a Hegel se le fue n². En el diagrama tenéis la representación esquemática del desarrollo dialéctico del FAIL y el WIN. También dijo no se qué sobre la realización de Dios en la Historia, el espíritu absoluto y la naturaleza, pero no tiene tanta importancia.

Da náuseas
El último desarrollo failosófico importante fue el de Schopenhauer y posteriormente el de los existencialistas. La conclusión a la que llegaron fue que el FAIL está implícito en la propia existencia. Por lo tanto, la única manera de llegar al WIN es negándolo.
Y esto es to-esto es to-esto es todo, amigos. Oh wait! Queda el último y probablemente más importante avance en la failosofía de todos los tiempos: fue descubierto hace dos o tres años por varios 4chanólogos y ha sido reconocido por todos como el despertar de una nueva era failosófica: se trata de Epic Fail Guy
Esta forlayada colapsada por Kartoffel fue filostrada
el Lunes, 1 de Septiembre de 2008 a las 20:43 y esta dentro de General, Historia.
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